viernes, 5 de marzo de 2010

La vaca azul

Érase una vez una vaca azul, tan azul como un cuajo de cielo, tan azul como el océano índico, tan azul como las notas que brotan de un viejo saxofón.
Su madre pensó al verla nacer, tan chiquita y tan brillante “ ¡¡es tan hermosa!! Brillará tanto que la nombraré Estrella”. ¡¡La pobre!!! Pobre cuadrúpeda llamada Estrella. Mal presagio fue su nombre. ¿en qué cabeza cabe ponerle Estrella a una criatura de Dios?. Veréis el motivo de mi enfado.
¿Cómo describirías una estrella? “¡Ah!, son objetos luminosos muy lindos, que decoran la noche y nos acompañan en nuestras correrías…”
Ingratos!, Injustos! Egoístas!! ¡¡Mísera descripción!!
Es cierto que las estrellas brillan, pero ¿de qué sirve su brillo si no le ayuda a vislumbrar un mejor camino? Brilla, cierto, pero siempre brilla sola. ¿Acaso os preocupáis por lo que la pobre Estrella siente?
Allá en el firmamento, ligada a la noche, perdiéndose lo que ocurre la otra parte del día, o a merced de esas envidiosas nubes, que se creen la gran cosa, que la tapan y la anulan cuando les da la gana. ¡Siempre escondida!, bueno, escondida a ratos, a merced de que otros la dejen brillar y mostrar por un ratito su luz . Escondida cual pecado vergonzante que nos oprime el pecho. Solitaria cual gemela que fue arrancada de su par. Me diréis que no se encuentra sola, que hay muchísimas más para hacerle compañía. Error!! Sabéis la distancia que hay entre ellas? No pueden ni siquiera contarse sus secretos, no pueden jugar ronda, no pueden bailarse un buen bolero. ¡¡Pobre estrella!. Perdida en ese espacio asignado, desplazándose poquito a poco, para volver a empezar de nuevo la noche siguiente, observando y callando, sola … siempre sola.
Quién le celebra su cumpleaños? Quién la acompaña a correrías? Quién le susurra a la oreja? Quién le toma la mano? Quién la protege del frío? Quién la acompaña durante el día? Quién la consuela cuando llora? Quién le hace un té cuando llegan esos días?
Y la pobre vaca se llamó Estrella!!! Para colmos le pintaron en su lomo unas estrellas … 4 ó 5 estrellas, si no me equivoco. ¡Ay de ella!. Le plantaron en su frente una cornamenta en forma de luna. Pero ¿¿¿cómoooooooo?? Ni siquiera se ha casado y ¿¿¿ya le pusieron los cuernos??? ¡Es el colmo!. Además la exponen al público, nada menos que frente a una taquería mexicana anunciada por un chihuahua, que de mexicana tiene mucho de gringa.
Moraleja: nunca le pongas Estrella a una vaca, porque sales estrellada, solitaria y cornuda, y para rematar, a la vista de todo el mundo!. He dicho!.

1 comentario:

  1. De vacas azules poco sé yo. Pero sí de estrellas que brillan con luz propia y que decoran el cielo.
    Las estrellas mantienen su distancia, sí. No pueden tocarse las unas y las otras, pero sí pueden acompañarse durante la noche. No toman té ni se dan la mano, pero se regocijan de encontrarse todas las noches a la misma hora, se reencuentran, se conocen, se aconsejan. Y no son tantas ellas, son tan pocas las que brillan, y yo conozco una que sin ser vaca ni lucir cornamenta, brilla intensa no sólo en el cielo obscuro de la noche, ella brilla también a la luz del día.
    Y siendo saludable la escritura, una cura para el alma entristecida, una carcajada sonora para el corazón alegre, un derrame de bilis para un hígado inflamado. Es un desahogo grato, verdadero y sincero. Bienvenidas tus letras a este cielo alguna vez obscuro, otras azul soleado, cielo para una estrella, este tu blog. Estrella brillante, de luz propia. Tus palabras son hermosas, no importa la emoción que las convoque a cantar sobre la página.

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